Arlequin

En tu cara siempre una sonrisa.

tus ojos lágrimas disfrazan,

lamento de un ayer…

que no volverá mañana.

Clamor de sonrisas olvidadas,

nobleza y bondad regalas,

admiración a un mimo que se expresa sin palabras.

¡Arlequín! de sueños mágicos. 

En tu dolor siempre verás con premura,

los sueños de un niño con su tutú blanco,

Eres como la lluvia cuando danza con el viento.

Entre risas y recuerdos aletargados,

fantasía de una quimera ,

años gloriosos de estrellas,

de aplausos y sueños truncados.

¡Arlequín! Emanas ternura y belleza,

tu energía es tu fuerza de subsistencia.

¿Y de qué otro modo es el pasado?

No son más que recuerdos inventados para lastimar,

según sean los deseos del pequeño arlequín.

Un día, allá, en algún lugar…

donde el odio no pueda llegar,

volveremos recordar aquellos días, años, de tanta felicidad.

Puri Cid (Loedar)

La ventana

Puedes amarme, silabaria

Puedes amarme, silabaria,
y darme un beso sustantivo?
un diccionario es un sepulcro
o es un panal de miel cerrado?
en qué ventana me quedé
mirando el tiempo sepultado?
o lo que miro desde lejos
es lo que no he vivido aún?
Pablo Neruda.



La espera


Antes que suene el presuroso timbre
y abran la puerta y entres, oh esperada
por la ansiedad, el universo tiene
que haber ejecutado una infinita
serie de actos concretos. Nadie puede
computar ese vértigo, la cifra
de lo que multiplican los espejos,
de sombras que se alargan y regresan,
de pasos que divergen y convergen.
La arena no sabría enumerarlos.
(En mi pecho, el reloj de sangre mide
el temeroso tiempo de la espera.)


Jorge Luis Borges